“Una mujer debe ser dos cosas: quien quiera ser y como quiera ser.”
— Coco Chanel
Chanel no pidió permiso para revolucionar la moda. No esperó a que la sociedad aprobara sus elecciones. Simplemente decidió quién era y lo fue. Esta cita elimina todas las excusas: no necesitas validación, aprobación o permiso. Solo necesitas elegir.
Crecí en un orfanato. Sin dinero, sin nombre, sin futuro. En 1954 a los 71 años reabrí mi casa de moda después de 15 años. Los críticos escribían: está acabada, anticuada, un chiste. No discutí. Seguí trabajando. Seis meses después los mismos críticos vestían mis trajes. Trabajé hasta los 87. El vestidito negro, Chanel No. 5, la chaqueta de tweed, todo es mío. Tu pasado no es condena. Tu edad no es límite. La única opinión que importa es la tuya. Decide quién eres y conviértete en ella.