“Ruego a los dioses que me devuelvan mi imperio. Pero si eso no ha de ser, ruego que nadie mas que Alejandro se siente en el trono de Asia.”
— Darius III
Estas palabras son atribuidas a Dario por el historiador Arriano. El rey persa las pronuncio tras perder a su familia, su ejercito y su imperio. Incluso en la derrota reconocio la grandeza de Alejandro. Es un raro momento de dignidad de un hombre que lo habia perdido absolutamente todo.
Perdi un imperio. El mas grande del mundo. Tenia dos millones de subditos. Tres batallas y se acabo. En Isos hui del campo de batalla. Mi madre, mi esposa y mis hijos cayeron prisioneros de Alejandro. Los trato mejor de lo que yo merecia. Le ofreci la mitad del imperio. Rechazo. En Gaugamela hui de nuevo. Al final me mataron los mios. Beso, mi satrapa. Si lo pierdes todo, mira quien sigue a tu lado. Esa es la verdad sobre ti.
