Harriet Tubman nació en la esclavitud en el condado de Dorchester, Maryland, alrededor de 1822. Llamada Araminta Ross, enfrentó condiciones duras desde joven, soportando abusos físicos y presenciando el sufrimiento de su familia.
“Todo gran sueño comienza con un soñador.”
— Harriet Tubman
Esta cita enfatiza la importancia de soñar en grande y dar el primer paso hacia la realización de esos sueños. Sirve como un recordatorio de que cada logro significativo comienza con una visión.