“Mi madre solía decir: compite solo contigo mismo. Y yo soy un oponente muy fuerte. Tendré que vencerme a mí mismo.”
— Oskar Hartmann
Oskar Hartmann, de sus discursos y entrevistas. Uno de sus principios personales más citados, arraigado en la enseñanza de su madre durante su infancia en Kazajistán.
A principios de los años 2000, cuando lancé mi primer negocio en Alemania, muchas personas a mi alrededor eran más inteligentes, más ricas y más experimentadas. Sentía presión para demostrarme ante todos. Entonces recordé las palabras de mi madre: compite solo contigo mismo. Ese día entendí algo simple. Si cada día te vuelves un poco más fuerte que ayer, tarde o temprano ganas. Esa regla nunca me ha fallado.
