“La fortuna favorece a los audaces.”
— Publius Vergilius Maro
Eneida, libro X, verso 284. Lo dice el guerrero Turno al cargar contra los troyanos desembarcados en Italia, compuesto hacia el 25 a.C.
Escribí ese verso para un hombre a punto de morir. Turno sabía que los dioses estaban contra él y atacó igual. Pasé once años en la Eneida y no la terminé. En mi lecho pedí que la quemaran. Se negaron, y el verso me sobrevivió. Si esperas certeza para actuar, esperarás siempre. Muévete mientras todavía tengas miedo.
